La burbuja discográfica

28 mayo 2009

Las discográficas han vivido una especie de ‘burbuja’, como la de las inmobiliarias o la de las puntocom. Su punto álgido fue representado por Mr. Branson, de Virgin, que a partir de una discográfica montó un imperio impresionante.  Y ha reventado por su propio peso, no por culpa de la piratería. Los buenos grupos musicales siguen vendiendo: ahí están Amaral, Amaia Montero, La Oreja…, y un larguísimo etcétera de grupos que venden, y bien. Es obvio que no venden tanto como antes, pero es que antes era más fácil comprar un cd que piratearlo. Ése es el nuevo mercado al que no se quieren enfrentar los productores, en el que un disco no debe costar 16€, sino 2€, a lo sumo, y en el que una niña bonita o famosa canta un estribillo pegadizo y vende millones de discos. Eso se acabó. Nanay.

Si compras cds piratas acabarás con las música, dice un slogan antipiratería. En realidad, con lo que acabarás será con la mala música. Por tanto, ¡piratea!

Antes la gente compraba un cd sólo porque le gustaba una canción. Pero eso ya es historia: las grupos que tienen una cancioncilla buena en un disco pésimo o mediocre, símplemente no van a tener hueco en el mercado discográfico. Quienes vendan serán los que tengan buenos discos, y eso repercutirá positivamente en ‘la música’ en sí misma.

Hoy ya no se vende cualquier piso, ha estallado la burbuja; tampoco se venderá cualquier disco. También ha estallado su burbuja.


Google: una empresa mal gestionada

14 mayo 2009

google

Me he encontado este banner navegando por Internet, y he recordado que ayer leí algo en torno al primer spot que Google ha realizado para la televisión, que podéis ver aquí. No recuerdo haber visto prácticamente nunca publicidad de Google. La crisis se nota en todas partes, por más grande que seas, y Google ha descubierto que por la publicidad no sólo se cobra, sino que ¡algunos tambien pagan por ella! La diferencia es que Google sigue ganando a espuertas, incluso en crisis.

Google es el ejemplo de empresa de Internet explosivamente rentable, cada vez que cuento a alguien el proyecto en el que estamos enfrascados, me contestan que ‘a lo mejor acabamos siendo como Google’. Es el caso de éxito en Internet que todos tenemos más a mano, precisamente porque es el mayor caso de éxito en Internet. Con diferencia. Y es, en mi opinión, irrepetible, porque ya hay demasiados ojos en Internet como para permitir que un modelo de negocio perdure sin competencia tanto tiempo.

Pero una cosa es Google como ‘página web’, como buscador, como concepto, y todo el mercado publicitario que ha construido a su alrededor (AdSense y Adwords principalmente), y otra cosa es Google Inc., la empresa que lo gestiona. Una empresa se basa en lograr el mayor beneficio aumentando al máximo los ingresos y reduciendo al mínimo los costes. Google ha logrado la primera parte, y ha despreciado la segunda. Cuando uno genera más de cinco millones de euros cada trimestre, pensar en los gastos parece una tontería. Pero no lo es. Google ha gastado dinero de manera absurda durante muchísimo tiempo: desde las condiciones de trabajo en Google, hasta la inversión en proyectos de difícil rentabilidad, como Youtube – Google Video, por ejemplo.

Las principales fuentes de ingresos son dos: vender su tecnología a sitios web y portales (como Yahoo!) y su programa de ‘enlaces patrocinados’ o ‘AdWords‘. Aparte de estos, Google también obtiene ingresos de vender su ‘Appliance‘ (un dispostivo para búsquedas de documentación dentro de las empresas) o de su Google Store.

(Extraido de Dirson)

¿Y todo lo demás? Google Earth – Maps está costando una barbaridad, ¿realmemente se rentabiliza? Si no tuvieran el programa de publicidad que les genera esos ingresos, ¿desarrollarían la maayoría de los proyectos que están desarrollando actualmente? ¿Son rentables de por sí? ¿O sólo apoyan a Adwords?

Creo que Google Inc es una empresa muy mal dirigida. No quiero ser una especie de ‘purista’, criticándoles gratuítamente. El concepto de Google es de por sí de unos costes irrisorios, de un margen de beneficio increíble. Pero montar un parque de atracciones en los lugares de trabajo no es gestionar bien una empresa, ni comprar todo lo que arrasa en Internet a golpe de talón, sin estar seguro de rentabilizarlo, ni contratar gente que a veces parece que sólo son contratados ‘por la foto’.

Creo que Google debería tratar de reducir costes, no a causa de la crisis, sino por sus accionistas. A no ser que todo sea una estrategia para lograr una determinada imagen de marca. Y si lo es, será asimismo la campaña de imagen más costosa de la historia. Sea como sea, habría otros modos de gestionarlo.


Un Debate poco acertado

12 mayo 2009

He escuchado con cierta atención, mientras trabajaba, el Debate sobre el estado de la Nación. Y me ha sorprendido que ninguno de los dos protagonistas, Zapatero y Rajoy, haya hecho mención a la libertad en la Red. Creo que el tema se está tratando con demasiada superficialidad; la posición de Zapatero es clara, ya que en ello va el apoyo de ciertos personajillos de gran influencia y baja estofa, y la de Rajoy, es la de abanderarse como libertador, de vez en cuando, sólo cuando hay muchos ‘bloggers’ atentos a su respuesta.

Yo, sin embargo, creo en Internet como herramienta imprescindible para garantizar el crecimiento económico a medio plazo. Y creo que la libertad en la red es un punto clave y esencial para que Internet pueda convertirse precisamente en eso, en garantía de crecimiento. Y estoy convencido, por tanto, en que es un asunto de gran trascendencia, la suficiente como para aparecer en el Debate sobre el Estado de la Nación, en una nación que trata precisamente de buscar u nuevo motor de crecimiento económico. Sin embargo, parece que ninguno de los dos grandes partidos puede ver en la red algo más que un puñado de votos, de una u otra parte.

Me uno por tanto a la solicitud de Julio Alonso en Merodeando, sobre el voto en las próximas europeas (artículo aquí). Hay que dejar de votar al PSOE, como muestra de la fuerza de Internet. A esa petición yo añado otra: no votar tampoco al PP, hasta que uno de los dos tome partido real por garantizar la libertad en Internet, algo imprescindible si queremos que la red siga siendo n espacio abierto, generador de conocimiento libre, plural y gratuito, y motor del futuro económico de nuestro país.


Las “ayudas” al “cine” español

12 mayo 2009

Soy de los que piensan que el cine español, salvo honrosas excepciones que se cuentan con los dedos de una mano, es pésimo. Y de los que están en contra de que el Gobierno financie películas cuyos beneficios, que nunca obtienen, van a parar a manos privadas, no públicas. El Gobierno invierte para que un privado se quede con el beneficio…

Que Internet ha perjudicado a la industia del cine, es una afirmación tan estúpida como decir que la invención del automóvil perjudicó los beneficios del ferrocarril. Como afirma contínuamente Dans, la descarga por Internet ya es una realidad, no es un peligro, es un hecho. El negocio del cine, como el de la música, han cambiado, han disminuído los beneficios y hay que buscar nuevas líneas de negocio.

Mientras tanto, el Gobierno sigue alimentando a directores y productores, a actores y técnicos de sonido, a montadores y guionistas. Con aproximadamente 75 millones de euros al año. Veamos:

El Gobierno destina 930 millones al Plan de Vivienda (ver);
El Gobierno destina 3.000 millones a avalar a PYMES y Autónomos (ver);
El Gobierno destina 871 millones a la Dependencia (ver);
El Gobierno destina 401 millones al Plan Renove (ver);
El Gobierno destina 1.900 millones a la e-administración (ver);
El Gobierno destina 106,2 millones a la prevención de incendios (ver);
El Gobierno destina 466,6 millones a las políticas de solidaridad (ver);

Es decir, no es una ayuda que pese mucho al Estado. Sin embargo, hay que reconocer que las ayudas deben ser proporcionales al volumen de negocio al que se quiere ‘apoyar’. Y en el caso del cine, las ayudas son, a cualquier vista, desorbitadas. Injustamente desorbitadas.


Fomentando la movilidad laboral

9 mayo 2009

EmpresarioLa imagen de empresario con puro y gafas oscuras sigue siendo algo constante en el imaginario colectivo español. Por eso se creó el concepto de emprendedor: viene a ser lo mismo, pero con distintas connotaciones. Cuando los políticos quieren hablar bien, dicen emprendedores (“ayudaremos a los emprendedores”), cuando quieren menospreciar, hablan de “empresarios”.

Cuando quieren impedir el abaratamiento del despido, hablan de empresarios, cuando quieren congraciarse con el mundo empresarial hablan de emprendedores. Imaginemos a Zapatero diciendo “ningún emprendedor va a conseguir que abarate el despido”. Imposible. Pero decir “ningún directivo-con-contrato-blindado va a conseguir que abarate el despido” queda mejor. Pero ¿quién se beneficiaría del abaratamiento del despido? El número de asalariados por empresa (tabla de la derecha) lo muestra claramente: la inmensa mayoría de las empresas son pequeñas, sin asalariados o con menos de 20 Tabla asalariados y empresaspersonas. Puede ser el restaurante de debajo de casa, la tienda de reparación de ordenadores que hay en esa calle, o la copistería donde encuaderno informes. La inmensa mayoría de las empresas son pequeñas, pequeños negocios, que no pueden crecer porque un contrato o un despido les suponen constes desorbitados (en torno al 40% más de lo que se lleva el trabajador a su bolsillo). Sin embargo, son menos de 1000 las empresas con más de 1000 trabajadores, bestias pardas de la economía, para quienes no significa mucho despedir a unos cuantos cientos de trabajadores (como recientemente ha hecho Mecalux), y son las que tenemos en la mente cuando oímos “empresario”.

Abaratar los costes laborales favorecería principalmente a las PYMES, a las pequeñas empresas. Cuanto más pequeña es la empresa más se beneficia, cuanto más grande es, menos lo nota. Así que Zapatero debería dejar en sus mitines de hablar de “empresarios” y hablar de “emprendedores”, de “jóvenes”, de PYMES, de “proyectos de futuro”, de “autoempleo”.

Y es que es como si para hablar del despido libre, habláramos de “facilitar la movilidad laboral”. Politiqueos.


TVE, sin publicidad

6 mayo 2009

Ya es sabido que el Gobierno desea dejar sin publicidad a RTVE, lo que supone una pérdida de 600 millones de euros en ganancias, a un ente que el año pasado tuvo unas pérdidas de más de 71 millones. De no ser por la publicidad, la cadena pública habría perdido más de 671 millones. Es obvio que no habrían gastado lo mismo de no haber contado con ese dinero: por ejemplo en este artículo de Soitu leemos una sarta de preguntas sobre posibles gastos que lleva a cabo RTVE. Basta revisar esos datos y sus cuentas para verificar que, efectivamente, TVE no necesita publicidad, sino más control. Si los españoles vamos a acarrear aún más con los costes de la Corporación, debemos exigir mayor transparencia de cuentas, y, como dicen los chicos de Soitu, vigilar la ‘economía de la calle’ en RTVE.

Está claro que la publicidad en un medio cuyas pérdidas son asumidas por el Estado perjudica la libre competencia. Pero también está claro que no se puede dejar en la oscuridad informativa (en la que está) un organismo público de tamaña naturaleza. Como siempre, más control, más transparencia, cuentas claras.

Como nota, tvealacarta.es me parece sensacional, y creo que deberian ‘monetizar’ ciertos contenidos, como las series realizadas por RTVE, películas ‘seriales’, etc…


Fotos que desaparecen de los artículos

5 mayo 2009

Internet es visual. Nos hemos criado con la televisión y el cine, y gran parte de lo que percibimos se basa en la imagen. Los responsables del Márketing y la Publicidad lo tienen claro, pero algunos MMCC digitales, no tanto.

Es algo que me molesta cuando navego por ellos. En la portada aparece el titular de una noticia, acompañado por una imagen. Sin embargo, cuando accedes al artículo, resulta que la imagen ha desaparecido. En el artículo, no se han molestado en añadirle una imagen. Y la inmensa mayoría de ellos diseñó su propio CMS, por lo que no es excusa.No se trata de la importancia que pueda tener la imagen para la noticia, que pued ser ninguna, sino de la experiencia del usuario, de su relación con nuestra página, de su satisfacción en la navegación por ella.

El problema es que a menudo, la noticia o el tema ni nos va, ni nos viene, pero atraídos por la imagen, accedemos a la noticia, para ver la imagen, a ser posible con mayor tamaño que en la portada. Y no sólo eso, sino que la imagen ni existe. Lo peor es que es algo que no les ostaría nada, y mejoraría considerablemente la experiencia del usuario.

Es un ejemplo de cómo muchas veces no se tiene en cuenta la experiencia del usuario en nuestra web, ni sus expectativas. No hay nada peor que ofrecer algo que luego no existe…