La burbuja discográfica

28 mayo 2009

Las discográficas han vivido una especie de ‘burbuja’, como la de las inmobiliarias o la de las puntocom. Su punto álgido fue representado por Mr. Branson, de Virgin, que a partir de una discográfica montó un imperio impresionante.  Y ha reventado por su propio peso, no por culpa de la piratería. Los buenos grupos musicales siguen vendiendo: ahí están Amaral, Amaia Montero, La Oreja…, y un larguísimo etcétera de grupos que venden, y bien. Es obvio que no venden tanto como antes, pero es que antes era más fácil comprar un cd que piratearlo. Ése es el nuevo mercado al que no se quieren enfrentar los productores, en el que un disco no debe costar 16€, sino 2€, a lo sumo, y en el que una niña bonita o famosa canta un estribillo pegadizo y vende millones de discos. Eso se acabó. Nanay.

Si compras cds piratas acabarás con las música, dice un slogan antipiratería. En realidad, con lo que acabarás será con la mala música. Por tanto, ¡piratea!

Antes la gente compraba un cd sólo porque le gustaba una canción. Pero eso ya es historia: las grupos que tienen una cancioncilla buena en un disco pésimo o mediocre, símplemente no van a tener hueco en el mercado discográfico. Quienes vendan serán los que tengan buenos discos, y eso repercutirá positivamente en ‘la música’ en sí misma.

Hoy ya no se vende cualquier piso, ha estallado la burbuja; tampoco se venderá cualquier disco. También ha estallado su burbuja.

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Un Debate poco acertado

12 mayo 2009

He escuchado con cierta atención, mientras trabajaba, el Debate sobre el estado de la Nación. Y me ha sorprendido que ninguno de los dos protagonistas, Zapatero y Rajoy, haya hecho mención a la libertad en la Red. Creo que el tema se está tratando con demasiada superficialidad; la posición de Zapatero es clara, ya que en ello va el apoyo de ciertos personajillos de gran influencia y baja estofa, y la de Rajoy, es la de abanderarse como libertador, de vez en cuando, sólo cuando hay muchos ‘bloggers’ atentos a su respuesta.

Yo, sin embargo, creo en Internet como herramienta imprescindible para garantizar el crecimiento económico a medio plazo. Y creo que la libertad en la red es un punto clave y esencial para que Internet pueda convertirse precisamente en eso, en garantía de crecimiento. Y estoy convencido, por tanto, en que es un asunto de gran trascendencia, la suficiente como para aparecer en el Debate sobre el Estado de la Nación, en una nación que trata precisamente de buscar u nuevo motor de crecimiento económico. Sin embargo, parece que ninguno de los dos grandes partidos puede ver en la red algo más que un puñado de votos, de una u otra parte.

Me uno por tanto a la solicitud de Julio Alonso en Merodeando, sobre el voto en las próximas europeas (artículo aquí). Hay que dejar de votar al PSOE, como muestra de la fuerza de Internet. A esa petición yo añado otra: no votar tampoco al PP, hasta que uno de los dos tome partido real por garantizar la libertad en Internet, algo imprescindible si queremos que la red siga siendo n espacio abierto, generador de conocimiento libre, plural y gratuito, y motor del futuro económico de nuestro país.


Fomentando la movilidad laboral

9 mayo 2009

EmpresarioLa imagen de empresario con puro y gafas oscuras sigue siendo algo constante en el imaginario colectivo español. Por eso se creó el concepto de emprendedor: viene a ser lo mismo, pero con distintas connotaciones. Cuando los políticos quieren hablar bien, dicen emprendedores (“ayudaremos a los emprendedores”), cuando quieren menospreciar, hablan de “empresarios”.

Cuando quieren impedir el abaratamiento del despido, hablan de empresarios, cuando quieren congraciarse con el mundo empresarial hablan de emprendedores. Imaginemos a Zapatero diciendo “ningún emprendedor va a conseguir que abarate el despido”. Imposible. Pero decir “ningún directivo-con-contrato-blindado va a conseguir que abarate el despido” queda mejor. Pero ¿quién se beneficiaría del abaratamiento del despido? El número de asalariados por empresa (tabla de la derecha) lo muestra claramente: la inmensa mayoría de las empresas son pequeñas, sin asalariados o con menos de 20 Tabla asalariados y empresaspersonas. Puede ser el restaurante de debajo de casa, la tienda de reparación de ordenadores que hay en esa calle, o la copistería donde encuaderno informes. La inmensa mayoría de las empresas son pequeñas, pequeños negocios, que no pueden crecer porque un contrato o un despido les suponen constes desorbitados (en torno al 40% más de lo que se lleva el trabajador a su bolsillo). Sin embargo, son menos de 1000 las empresas con más de 1000 trabajadores, bestias pardas de la economía, para quienes no significa mucho despedir a unos cuantos cientos de trabajadores (como recientemente ha hecho Mecalux), y son las que tenemos en la mente cuando oímos “empresario”.

Abaratar los costes laborales favorecería principalmente a las PYMES, a las pequeñas empresas. Cuanto más pequeña es la empresa más se beneficia, cuanto más grande es, menos lo nota. Así que Zapatero debería dejar en sus mitines de hablar de “empresarios” y hablar de “emprendedores”, de “jóvenes”, de PYMES, de “proyectos de futuro”, de “autoempleo”.

Y es que es como si para hablar del despido libre, habláramos de “facilitar la movilidad laboral”. Politiqueos.


TVE, sin publicidad

6 mayo 2009

Ya es sabido que el Gobierno desea dejar sin publicidad a RTVE, lo que supone una pérdida de 600 millones de euros en ganancias, a un ente que el año pasado tuvo unas pérdidas de más de 71 millones. De no ser por la publicidad, la cadena pública habría perdido más de 671 millones. Es obvio que no habrían gastado lo mismo de no haber contado con ese dinero: por ejemplo en este artículo de Soitu leemos una sarta de preguntas sobre posibles gastos que lleva a cabo RTVE. Basta revisar esos datos y sus cuentas para verificar que, efectivamente, TVE no necesita publicidad, sino más control. Si los españoles vamos a acarrear aún más con los costes de la Corporación, debemos exigir mayor transparencia de cuentas, y, como dicen los chicos de Soitu, vigilar la ‘economía de la calle’ en RTVE.

Está claro que la publicidad en un medio cuyas pérdidas son asumidas por el Estado perjudica la libre competencia. Pero también está claro que no se puede dejar en la oscuridad informativa (en la que está) un organismo público de tamaña naturaleza. Como siempre, más control, más transparencia, cuentas claras.

Como nota, tvealacarta.es me parece sensacional, y creo que deberian ‘monetizar’ ciertos contenidos, como las series realizadas por RTVE, películas ‘seriales’, etc…